Pero he encontrado una explicación para todo esto. Una de las cosas que he aprendido últimamente es que la mente consciente está para avisarnos de posibles peligros y problemas. Por una serie de circunstancias, que mi cerebro ha ido archivando a lo largo de mi vida, ha llegado a la conclusión de que a partir de septiembre me van a acechar muchos peligros y, es por ello, que envía la orden de que se segreguen un montón de sustancias dentro de mi cuerpo, que hacen que me ponga en "modo alerta". Simplemente y llanamente es eso, estoy en una alerta continua. Los cerebros de otras personas han interpretado esta etapa como algo lleno de oportunidades nuevas y experiencias placenteras, para ellos la vuelta al cole es algo positivo, por eso cargan las pilas en las vacaciones y comienzan con buenas expectativas lo que está por venir.
Saber esto cambia las cosas, ya no es algo que está en mi y no me puedo quitar, es algo que puedo transformar. Ahora entiendo que esa sensación, que me agobiaba, es la interpretación equivocada de mi cerebro. Ahora comprendo a mi cuerpo mucho mejor, por eso ya no lucho contra ello, si no todo lo contrario, lo acepto. Deducciones equivocadas y malas experiencias le han llevado a mi cerebro a interpretar mal la realidad, ¡pobrecito, con el empeño que pone en hacerlo bien y tratar de mantenerme a salvo! Ya no le veo como el enemigo que hace que sufra, si no como el amigo que se ha equivocado. Le doy las gracias por todo lo que hace por mí, le arropo como a un niño que se despierta con miedo por la noche, y la sensación en el estómago parece distinta, no es mala, simplemente está ahí. Ahora puedo empezar de cero con mi cerebro y enseñarle cómo quiero interpretar mi realidad.





